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José
Alejandro Peña |
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“José
Alejandro Peña nació el 9 de julio de 1964 en
Santo Domingo, República Dominicana. Obtuvo el
Premio Nacional de Poesía en 1986 con su libro
“El Soñado Desquite”. Este libro despertó rápida
curiosidad en los intelectuales de su país y
desde entonces ha sido un libro emblemático
entre los poetas más jóvenes. Pese a eso, ha
sido el poeta más censurado de todos los tiempos
por los pequeños clanes y grupos de poder del
Estado en su país natal. Su libro “Pasar de
Sombra” (1989) es el que los poetas de su
generación (la llamada Generación 80), han
considerado su principal libro de poesía y esto
con gran recelo. Sin embargo, cada uno de sus
libros agrupa una cantidad de poemas que lo
hacen, individualmente libros muy sobresalientes.
Muy pocos poetas en su país han mostrado una
consistencia tan admirable en la limpieza,
imaginación y profundidad de sus obras como lo
ha hecho hasta ahora José Alejandro Peña. Entre
sus otros libros publicados se destacan: Estoy
Frente a ti, Niña Terrible (1994); Blasfemias de
la Flauta (1999), Mañana, el paraíso (2002), El
Fantasma de Broadway Street y otros poemas
(2003), La vigilia de todas las islas (2004) y
Suicidio en el país de las magnolias (2008)."
—Jade Marina Kostenbader.
Blog Personal:
http://joalpe.blogspot.com
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POEMAS |
LA VISCOSA RISA DE LOS
LAVABOS
La reina me ha besado tiernamente los
ojos
tiernamente sus besos me recorren por
dentro.
Un ruido me despierta de un sueño que no
he soñado nunca
en el cual por descuido el rey decapita
a la reina
y la cabeza de la reina en el suelo sin
sangre
abre los ojos y grita mi nombre o el
nombre de una piedra que me dio su
acento
su palpitación o su dureza.
Yo la sigo besando hasta que se vuelve
negra
la espumosa sangre en su vestido
escarlata
y el odio en la viscosa risa de los
lavabos
hace que el sueño que no he soñado se
repita
eternamente en la vida de un hombre
parecido
a un puñado de moscas disecadas.
Ese hombre cuyo nombre es una grieta en
el suelo igualmente quisiera que la
reina decapitara al rey con la ternura
de un canto de luciérnaga.
LAS SEMI
VERTICALES COSITAS PERNICIOSAS
Todas las locomotoras se suicidan al
alba.
Todas las mariposas se suicidan volando.
Todos los reflejos caminan de puntilla.
Todas las sensaciones se toman por los
codos.
Todas las apariencias tienen una misión
suicida.
Todos los carceleros se parecen al cruce
de
los caminos en las afueras de mi país
natal.
Todas las ventanas se parecen al cielo
cuando
no hay nadie más para mirar hacia dentro.
ASÍ SUCEDE
La muerte tira de nuestras camas por
debajo del muro
yo te sueño tatuada en el desvelo
el corazón tiznado y hueco
como un disco que ya pasó de moda
grito hasta que el cielo se desprende y
se desgrana
todos sus pedazos son nuestras canciones
el viento hace que el mundo se mueva más
de prisa
como tu corazón la misma tierra aprende
a cantar
transparencias
lo que amas te hará caer al vacío
hoy me vienen unos pequeños abismitos de
cera coagulada
tal vez por eso se pudren en el cuerpo
de las aves
todas las almas que habitan en las
piedras
y en las raíces áridas del mar.
AZAR Y SUEÑO
A Leopoldo Minaya
El azar tiene un zapato perdido. Sueñas.
El azar tiene una vena iracunda. ¡Bravo!
El azar es el nombre de los estertores
de
los edificios y de los aparatos de
demolición
de nuestro siglo y de nuestra infancia.
El azar es la llama de agua que
afianza la certeza de lo múltiple.
El azar tiene colmillos herrumbrosos
y cabellos de arena y pies de nube.
El azar es la sangre que baja del cielo.
El azar es la sangre que corta el cielo
en cuatrocientas partes idénticas.
El cielo nada tiene que ver con el cielo
ni la nube con la nube ni el azar con
el viento.
LA
INCONQUISTABLE
Una mujer asoma en el espejo donde ya no
hay nadie
el espejo donde otra mujer se abraza a
orgiásticas
franelas desgarradas.
Una mujer más diáfana que la grieta
en los muros del infierno
perennemente azul como un dilema...
más bella bajo la seda mórbida de mi
brutal desvelo…
Yo la amaba con los gramos de locura de
mis gritos de vidrio.
Yo la amaba con el secreto alivio de un
ascensor vacío.
Yo la buscaba por las calles desiertas
de un paraíso de culebras y mi voz y mis
ojos se llenaban de música
y mis manos temblaban y mi cuerpo se
alzaba sobre el aire como si por dentro
estuviera hecho de plumas de colores y
no de inmensas llagas desbordadas.
Yo la esperaba en el parque de las
palomas —que así llamábamos nosotros
aquel lugar sombrío y húmedo— con mi
desolación de estudiante y un libro de
Rimbaud…
pero ella intangible se ocultaba en la
muerte de todas las palabras.
ECLIPSE
Henchida por el cobre la noción pareja
de que todo gozo es sufrimiento y de que
ardiente en oro trueca lo inservible
como si pendiendo de una misma suerte
el sol o el mar se terminaran.
O tal vez el polvo acicalado en
raciocinio bruto
o el perfecto nombrar que antecede al
rayo
o la viudez de tanta alevosía indócil
no sean un vestigio sino una certeza.
O tal vez el cielo que dibujo con sangre
primigenia de algún dios encontrado en
una lata fortuita guarde maternal el
corrosivo paso elástico y el nombre de
la amada o los fulgores de su pie
desnudo porque en lo oscuro todo se
aventura con pericia o acritud.
…y a los charcos de humo acude el cielo.
KITTY HAWK
La bahía cercada por el rumbo de las
aves augustas
las que son un estruendo en órbita
marina
o en la huella robada al primer César
diríase que mucho o poco queda a la
rutina
a la fuerza que impregna de arrogancia
la felina mesura o limpidez flagrante
en que su sexo con saliva o néctares
pomposos
alude sólo al alba atrincherada en goces
y reflejos mórbidos
en pétalos de loto repartido en luces
tan pequeñas
que aceleran la mente de la bella
infanta
la que empieza a empollar su gema
prístina
salobre o dulce y bárbara vendimia
en suave y amoroso forcejeo
aquí conmigo y por mi voz tan fija y tan
cambiante
su sexo que alborota y descarrila
el paso de los otros por el mundo
todo a la luz se debe
y todo pacta siempre con lo ausente
pues es la ausencia lo que da cuidado
a todo cuanto el hombre dota de
equilibrio
la luz que hace cambiar los rostros y
las formas es tan sólo mitad de lo que a
solas por sí mismo perfecciona el suelo
cuando vienen volando por el cauto
abismo de su muchedumbre las lívidas
palomas perseguidas por el hálito azul
de la pedrada.
CÓCTEL
El oro y sólo el oro es puro para el
hombre que teme lo contrario de sí mismo
y es contrario siempre aunque maldiga y
finja lo contrario.
Que tu alegría sea como una burbuja y
que tu vida entera la defina el más raro
deseo: comparte tu pan y tu alegría con
los que no tienen alegría ni pan.
Que si dura la vida un día largo como
una desgracia o algo que menos pudiera
significar una esperanza o algo que
menos que una esperanza constituya un
deseo así como decimos que una masa de
pan es suficiente para una semana de
hartazgo con la vida.
Y que el suicidio es una flor que abunda
donde quiera pero no todos alcanzan
comprender su belleza.
WHISKY PARA VAN
GOGH
Whisky para Van Gogh –dice la cazadora
de cabezas de humo en espiral
apozando saliva y eufemismo
y sintiendo un aire más caliente
entre sus muslos.
Whisky para los eremitas con binóculos
y ramitos de araucaria y abalorios.
Whisky para los marineros de barba
podrida.
Whisky para la mucama del centauro de
ónix.
Whisky para el desesperado y su misión
y su cíngulo.
Whisky para los tulipanes amnésicos
que deambulan dentro de las pupilas del
obispo
que tenía (y tiene) un dientecito de
mica
y una puerquita de su propio uso.
Whisky para mi efervescente acontecer
sincero
al ras de un alabastro y de un tiovivo
al ras de un benteveo con marsopas.
Whisky para el simulacro de la evasión
y para que haya un día último en la vida
de alguien que no soy yo
pues para mí no pido sino el infierno
tal cual
lo conozco de antemano.
SOMBRA DE LOS
ALCOTANES
Únete a mí sombra de los alcotanes
cancerosos.
Únete a las raíces rotas de los
rascacielos que siempre están pensando
en el suicidio de los hombres piadosos
cuyas almas se cansan de subir por los
muros de las hojas podridas.
Únete a mí pequeña llama desbordada y
deja que tus muslos se ensanchen como
las palomas o absorban como las culebras
todo el calor del día.
Hace tiempo que vivo encarcelado en las
horas sin pausas
en las incisuras de las avenidas y de
las licorerías amalgamadas
subiendo y bajando cada día este mismo
ascensor
subiendo y bajando cada calle hacia el
oeste y el sudeste
buscando como todos un punto fijo en la
memoria
unas cuantas horas de retraso en las
vidas de cada transeúnte
un poco de calor que me dure seis días o
seis meses
y luego pagar con brasas lo que el mundo
nos cobra por el aire respirado a final
de cada tarde.
RITUAL
Hoy el poema suele ser distintamente
musical o afónico
bravo bravo
hoy el poema termina con un aullido
intacto
con un fervor celeste o con un nudo
con un botoncito rojo que hace estallar
las cosas
algunos silencios perturban demasiado
y sofocan
el poema es gestual como un paraguas
bravo bravo
el poema da nacimiento a la palabra
que lo hace nacer (de padre y madre)
funesto
por eso no se escribe en las playas
el nombre de las olas
por eso porque obliga a repensar las
cosas
el poema es siempre más situaciones de
la realidad que pretextos y vagos
rodeos…
el poema es una vara larga para medir el
tiempo de los hombres
el poema se cansa demasiado y tarda
demasiado
el poema es una casa con muertos
instructivos
el poema es un ritual con ángeles
ahogados
donde no cabe Dios ni cabe el diablo
bravo bravo.
EL MURCIÉLAGO
KANTIANO
Allí adentro está el murciélago kantiano
masticando su propia lepra diaria
con pose de novelista de cafetería al
aire libre
con una moral de crítico literario que
simula
decir lo que calla igual que todo el
mundo
pero él es un científico beatífico de la
literatura
o algo peor ¡quién sabe!
un hombre de mucha higiene no se puede
construir con bagazos de caña
un edificio se puede demoler con un
suspiro a la deriva
allí adentro de todas las cosas
todos mis presentimientos
todos mis acontecimientos
todos mis derrumbamientos
son más puros que Dios
y yo estoy afuera con el mundo
pensando en qué pensar después
cuando me haya desligado de mis
pensamientos
cuando me haya arrepentido de vivir cada
día
del modo más insolente
del modo más vil
del modo más irrisorio y fatal
del único modo que se puede vivir.
LA PALABRA
INQUIETANTE
Yo no digo nada que no haga cambiar
el curso de las cosas.
Si digo muerte es para ocultarme de mí
mismo
o en la muerte cubrirme el cuerpo de
palomas.
Tal vez lo que es inquietante
(de veras inquietante)
no se dice con las palabras
pues ninguna palabra es demasiado ella
misma
por eso necesita de las otras palabras
para cargar
con los despojos y las mentiras.
Yo hablo para que al fin ocurra algo que
cause
pavor de verdad o ilumine secretamente
el
corazón de las bestias.
EL SENTIDO DE
LA REPETICIÓN
A todos di la suma de todas las claves.
A todos di una luz que faltaba en las
rutas.
A todos dije una verdad impuesta por la
duda.
A todos dije mil veces una misma palabra
hasta que al fin comprendieran el
sentido
de la repetición.
A todos mostré mis pensamientos como
hebras de hilo que no se enreda nunca en
nada
caprichosamente envilecidamente
aturdidoramente mis pensamientos los
hace rebotar de pared a pared a cada
instante.
Por eso y por eso y no.
Porque si callo es para siempre
y si digo lo que digo lo digo para
siempre.
AL VAIVÉN DE LA
HOJA CORTANTE
Cierra tus ojos a la insaciable
parsimonia de los relámpagos
al vaivén de la hoja cortante
al gesto de una caricia despoblada en
mitad del recuerdo
en mitad de una noche de estertores
deseada bajo la piedra demolida de tu
nombre
deseada
la brizna nace de tus pestañas ebrias.
Cubre tus oídos con algodones y brasas
adorna tus cabellos con palomas ahogadas
y ve de prisa adonde quieras
con tu pijama rasgado
ve desnuda por la incisura del súcubo
adorna tu peinado con pericardios y
cataclismos.
Apártate de todo hasta que todo y nada
signifiquen sólo tu unidad perfecta.
Copyright ©
2008 José Alejandro Peña |
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Suicidio en el país de
las magnolias |
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José Alejandro Peña |
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Precio $12.95 |
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***Se despacha en 24
horas a todas partes del
mundo*** |
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